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¿Cómo aprender a escuchar tu cuerpo?

¿No te ha pasado que a veces sientes cansancio, ansiedad o hasta dolor, y no sabes bien por qué? Como que tu cuerpo te está diciendo algo, pero no lo entiendes del todo. Nos pasa a muchos. Vivimos tan rápido, con tantas cosas en la cabeza, que se nos olvida hacer lo más básico: escucharnos.

Aprender a escuchar tu cuerpo no es algo mágico ni complicado, pero sí requiere que te detengas un poquito, que prestes atención a esas señales que siempre han estado ahí. A veces solo se trata de notar si tienes hambre real, si necesitas dormir más, o si ese mal humor viene de estrés acumulado.

Haz pausas para sentir cómo estás 

¿Te has dado cuenta de que a veces pasa medio día y ni siquiera te has preguntado cómo te sientes? Vas de una cosa a otra, resolviendo pendientes, contestando mensajes, comiendo rápido y tratando de rendir… pero sin parar ni un segundo. Y claro, cuando por fin te detienes, te das cuenta de que estás agotada, irritado o con un nudo en la garganta.

Por eso es tan importante hacer pausas durante el día. No tienen que ser largas ni complicadas. A veces basta con cerrar los ojos un momento, inhalar profundo y preguntarte: ¿Cómo estoy? ¿Qué necesito ahora? Tal vez es agua, tal vez moverte, tal vez simplemente dejar el celular unos minutos.

Hacer estas pausas es como tener pequeñas conversaciones contigo mismo. Es volver a ti, aunque sea por un ratito, para no seguir funcionando en modo automático.

Pon atención a las señales físicas 

Tu cuerpo te habla todo el tiempo, el tema es que muchas veces no lo escuchamos… o no le hacemos caso. ¿Dolor de cabeza? “Seguro es falta de café.” ¿Cansancio extremo? “Ya se me pasará.” ¿Tensión en los hombros? “Normal, ando estresada.” Y así, vamos ignorando señales que en realidad son mensajes claros de que algo necesita cambiar.

Aprender a escuchar tu cuerpo también implica observarlo sin juzgar. Por ejemplo, ¿te duele el estómago después de ciertas comidas? ¿Se te cierra la garganta cuando estás nerviosa? ¿Te cuesta respirar cuando estás abrumada? Todo eso dice algo. No se trata de entrar en pánico, sino de hacer una pausa y preguntarte: ¿Qué me quiere decir mi cuerpo con esto?

Tu cuerpo no está en tu contra. Al contrario: siempre está buscando mantenerte a salvo, equilibrada, bien. Solo que a veces te lo dice con molestias, cansancio, antojos o sensaciones incómodas.

Deja de pelearte con el cansancio 

Vivimos en una cultura que aplaude estar ocupada todo el tiempo, como si descansar fuera perder el tiempo. Y no, descansar no es rendirse ni ser floja. Estar cansada es una señal del cuerpo que dice “necesito parar”, pero muchas veces la ignoramos, la disfrazamos con cafeína o comida, o simplemente nos obligamos a seguir como si nada.

El cansancio no se resuelve ignorándolo. Al contrario: se acumula y luego se manifiesta en forma de irritabilidad, falta de concentración o malestar físico. Y ahí es cuando terminamos sintiéndonos mal sin saber por qué.

Dejar de pelearte con el cansancio es darte permiso de descansar sin culpa. Dormir más si lo necesitas, tomar un break aunque tengas pendientes, o incluso decir “hoy no puedo con todo” sin sentirte menos. No eres una máquina. Escuchar a tu cuerpo cuando te pide parar también es una forma de amor propio.

Observa cómo reacciona tu cuerpo a lo que comes 

A veces comemos por costumbre, por antojo o por pura prisa… y ni siquiera nos damos cuenta de cómo nos cae la comida. Solo sabemos que, al rato, estamos súper infladas, con sueño, sin energía o con antojos de más. Pero si te detienes tantito a observar, tu cuerpo te empieza a dar pistas muy claras.

Por ejemplo, ¿cómo te sientes después de cierto tipo de comidas? ¿Ligera o pesada? ¿Con energía o con ganas de dormirte? ¿Te da sed, dolor de cabeza, acidez? Ninguna reacción es “buena” o “mala” en sí, simplemente es información valiosa. Porque cada cuerpo es distinto, y lo que a una le cae perfecto, a otra le puede causar malestar.

Esto se trata de hacer las paces con la comida y con tu cuerpo, y empezar a comer de una forma más consciente. Elegir lo que te hace bien, lo que te nutre y también lo que disfrutas, sin culpa. 

¿Listo para dejar las dietas extremas y empezar a cuidarte de verdad? En Quitakilos te acompañamos con un plan realista, sin culpas y hecho para ti. Empieza hoy a sentirte mejor contigo mismo. 

1 comentario en «¿Cómo aprender a escuchar tu cuerpo?»

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